EL AGUINALDO (obsequio graciable pero todos lo daban con buena voluntad)

Los mozos voluntariamente sacaban el último día del año el aguinaldo, pasaban por todas las casas cantando cantares alusivos al aguinaldo o a los dueños de la casa

Uno de los cantos era así:

"Estas puertas son de pino

El cerrojo de castaño y

Aquí vive un vecino

Que se llama Santiago".

Les daban el aguinaldo de chorizo, cecina, tocino, que se cocía el día siguiente, Año Nuevo, en una casa. Los mozos invitaban a los niños y mayores. Primero cenaban los niños y después los mozos. Obsequiaban a los niños, pero el obsequio también iba para los padres. Las mozas también tenían un día de reunión. Era el día de Reyes y la aportación la hacían cada una de ellas.

También entre las familias se intercambiaban aguinaldos, a base de productos de la matanza.

De abuelos a nietos y de tíos a sobrinos era de rigor hacer obsequio de aguinaldo en los días de Navidad, Año Nuevo y Reyes.

Cuando cantaba por primera vez misa algún vecino del pueblo se celebraba una gran fiesta. Estaba la mayor parte del pueblo invitado. Días antes se reunían los mozos del pueblo para ir al bosque en busca de un árbol, el más largo y derecho que hubiera. A veces medía 23 a25 metros. Se le empalmaba una copa de pino de unos 4 metros , se le quitaba la corteza , se le untaba muy bien de sebo y jabón para que fuera muy difícil subir hasta la punta para conseguir coger lo que se había colgado .

A este árbol se le llamaba el "mayo". A media altura se le hacía una hendidura para poder descansar un poco. Para que el árbol no cayera por el viento se ponían unas maderas. Los familiares del que cantaba misa daban a todos los que acudían un gran convite.  

El que iba a ser ordenado sacerdote salía de la casa de sus padres con los padrinos y sus familiares llevándole debajo de un arco de flores hasta la iglesia. Siempre, en esas celebraciones, se cantaban canciones compuestas por las mozas del pueblo. También se hacía fiesta cuando venía o se iba algún sacerdote del pueblo.